Edgar Allan Poe no inventó sus pesadillas: padecía parálisis del sueño y catalepsia. Descubre la fobia real del siglo XIX que inspiró sus obras más asfixiantes y los ataúdes de seguridad diseñados para escapar de la tumba.
Edgar Allan Poe no inventó sus pesadillas: padecía parálisis del sueño y catalepsia. Descubre la fobia real del siglo XIX que inspiró sus obras más asfixiantes y los ataúdes de seguridad diseñados para escapar de la tumba.