El 14 de septiembre de 1968, cinco empleados de la Universidad Autónoma de Puebla fueron a escalar el volcán La Malinche. Una tormenta los obligó a refugiarse en el pueblo de San Miguel Canoa. A las nueve de la noche, las campanas de la iglesia comenzaron a repicar a rebato: azuzados por el párroco local, más de mil campesinos armados con machetes y hachas rodearon la casa para exterminarlos bajo la falsa creencia de que eran guerrilleros comunistas. En este expediente de Arc